Juntos Se Puede: “La dignidad humana no puede ser condicionada por tensiones políticas entre mandatarios”
BOGOTÁ, D.C. – Ante el reciente pronunciamiento del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien condicionó la creación de un corredor humanitario para migrantes venezolanos desde Ecuador al «respeto» por parte de su homólogo Daniel Noboa, la Fundación Juntos Se Puede fija una postura firme en defensa de los derechos humanos. Como organización que acompaña a miles de personas en situación de movilidad humana forzada, rechazamos que la protección de la vida y la seguridad de 445.000 migrantes y refugiados sea utilizada como moneda de cambio en disputas diplomáticas.
Para nuestra organización, la crisis migratoria transfronteriza no es un tema de cortesía entre gobiernos, sino una emergencia humanitaria que requiere soluciones técnicas, empáticas y, sobre todo, despojadas de agendas ideológicas.
Declaraciones de Ana Karina García, Directora de Juntos Se Puede:
«Quienes atendemos a diario a mujeres y jóvenes que huyen del colapso institucional en Venezuela, sabemos que el tiempo de la diplomacia no coincide con el tiempo del hambre o del miedo. Condicionar un corredor humanitario a recriminaciones públicas es ignorar que detrás de cada cifra hay una historia de desarraigo. La colaboración entre Colombia y Ecuador debe ser un imperativo ético para proteger a los más vulnerables, no un premio por buena conducta política.»
«Desde nuestro Modelo de Atención 360°, entendemos que la integración y el retorno deben ser procesos integrales que garanticen la dignidad. Un corredor que se abre o se cierra según el humor de los mandatarios solo profundiza el limbo jurídico y la desprotección extrema que ya hemos denunciado en nuestros informes de gestión.»
Riesgos estructurales y escenarios 2026
La Fundación advierte que esta falta de coordinación entre Bogotá y Quito empuja a la región hacia el Escenario 3 planteado en nuestro análisis de proyecciones: un caos y colapso socioeconómico agudizado, donde el cierre de fronteras y el aumento de rutas irregulares peligrosas exponen a los migrantes a redes de trata y violencia armada.
Asimismo, alertamos que cualquier intento de «normalización» o retorno bajo una lógica de control (Escenario 1) sin garantías democráticas reales en Venezuela, debilita la protección a los perseguidos políticos y transforma el corredor humanitario en un mecanismo de expulsión forzada.
Un llamado a la acción binacional
La Fundación Juntos Se Puede reafirma que la movilidad humana no termina en una frontera. En este 2026, mientras consolidamos nuestra presencia binacional, exigimos a los Estados:
– Priorizar la unidad familiar y el interés superior del niño por encima de aranceles o rencillas personales.
– Habilitar mecanismos de tránsito seguro que no dependan de ciclos de financiamiento o agendas electorales.
– Ponemos a disposición nuestros canales de atención para cualquier ciudadana o ciudadano venezolano en Ecuador o Colombia que se sienta desprotegido ante estos anuncios.
Incorporar la visión técnica de las organizaciones que trabajamos en los barrios y conocemos la realidad del migrante que camina la región.

