Mientras miles de venezolanos esperan papeles, Canadá estudia volver a Caracas
Foto: Wendy Drukier, Directora general para Suramérica y Asuntos Hemisféricos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá
Por: María José Prado
La situación venezolana vuelve a generar movimientos en la región. Mientras Costa Rica anunció una medida para regularizar a miles de migrantes que permanecen atrapados en un limbo legal, Canadá evalúa restablecer su presencia diplomática en Caracas tras siete años sin diplomáticos acreditados en el país.
Las decisiones, aunque responden a contextos distintos, reflejan cómo la realidad venezolana sigue influyendo en las agendas migratorias y diplomáticas del continente.
En Costa Rica, el Gobierno anunció la creación de una categoría migratoria especial que permitirá regularizar a personas procedentes de Nicaragua, Cuba, Venezuela y Colombia que llevan años esperando una respuesta a sus solicitudes de refugio. La medida beneficiará a quienes realizaron su petición entre junio de 2014 y el 7 de mayo de 2026, otorgándoles una estadía legal prorrogable y permiso para trabajar.
La decisión busca aliviar el colapso del sistema de refugio costarricense, que acumula cientos de miles de expedientes pendientes. Según estimaciones oficiales, alrededor de 10.480 personas podrían acogerse a esta nueva categoría migratoria.
Adam Álvarez-Calderón, director del Servicio Jesuita para Migrantes en Costa Rica, señaló que la medida representa un reconocimiento de las fallas acumuladas en el sistema.
“Es un reconocimiento por parte del Gobierno de la profunda mora que tiene el sistema de refugio, las dificultades para la pronta y eficaz resolución de los casos, y la irregularidad estructural de miles de personas que están en esa condición porque el sistema no ha logrado responder adecuadamente”, afirmó.
La iniciativa llega en un contexto marcado por el aumento de los flujos migratorios provenientes de países como Venezuela, Nicaragua y Cuba, así como por las restricciones migratorias adoptadas por Estados Unidos en los últimos años.
Mientras tanto, Canadá explora la posibilidad de retomar una presencia diplomática permanente en Venezuela. El Ministerio de Asuntos Exteriores canadiense informó que continúa evaluando las condiciones para restablecer una presencia física en el país.
“Canadá continúa evaluando la evolución de la situación en Venezuela, incluida la posibilidad de que existan condiciones para el restablecimiento de una presencia diplomática física en el país”, indicó la cartera en un comunicado citado por medios internacionales.
Aunque la embajada canadiense nunca fue cerrada formalmente, Ottawa no cuenta con diplomáticos acreditados en Caracas desde 2019 debido a dificultades para obtener visados por parte de las autoridades venezolanas.
La directora general para Suramérica y Asuntos Hemisféricos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá, Wendy Drukier, explicó recientemente que el gobierno canadiense analiza si las nuevas circunstancias políticas permiten el regreso de representantes diplomáticos al país.
No obstante, Canadá mantiene su postura de que cualquier transición democrática debe ser definida por los propios venezolanos y aseguró que todavía no existen condiciones para un reconocimiento oficial de las actuales autoridades.
Las medidas anunciadas por Costa Rica y las evaluaciones que adelanta Canadá responden a escenarios diferentes. Sin embargo, ambas evidencian que Venezuela continúa siendo un factor relevante en las decisiones políticas de la región, ya sea por el impacto migratorio de su crisis o por el interés internacional en la evolución de su situación política.

